Te entregue mi corazón en su estado máximo de pureza
aprendí a hablar de amor. Pues a tu lado me sentía una princesa,
me enseñaste a sonreír y admiraste mi belleza. Comencé a confiar en ti
ignorando que por ella dejarías de sentir que sin mi solo hay tristeza.
Empezó a pasar el tiempo y ahora me doy cuenta... que solo fuiste un actor
que jugo con mi inocencia, me engaño y me traiciono. Me dejo sola, indefensa
enfrentándome a este mundo, de mentiras y tristezas pensando en aquel amor
que pintaste en mi cabeza. Dejandome este rencor, que se robo mi pureza



