martes, 14 de mayo de 2013

Te Veo Partir


Presiento, te veo partir
no por tí,
 mi corazón  te deja ir.
He desanudado las cadenas,
en el amor nos ataban,
con suavidad, sin drama
me siento ligera remontar.



Si lo hubieras querido
anudada seguiría a tu destino;
hoy sin pena, sin llanto,
como ave aprendiz
volvemos a volar por cielos
diferentes, mares distintos
sin mirar atras.




Tu vuelo más alto se pierde
a mi alcance, no quiero llegar,
no quiero rozarte,
te dejo trepar en libertad.
No quiero revivir,
bello fue todo, tan grande
el amor, lo hicimos tú y yo.
que antes de perderlo
prefiero soltarlo, dejarlo,
de lejos verle volar.
Dibuje en lo alto tu nombre
y el mío, en un solo  haz.

Hay Trenes




Hay trenes que nos pasan tan deprisa
que apenas dejan huella.

Hay trenes de futuros que no caben
en vías desgastadas rutinarias.

Hay trenes demorados e informales
que siempre llegan tarde a su destino.

Hay trenes imprecisos que no llevan
paradas definidas en su ruta.

Hay trenes de palabras que se aferran
a vías de papel por no morirse. 

Hay trenes diferentes... ¡Tantos trenes!

En todos he sabido ser viajera
y desgastar alegre el pasaporte.

Y luego está tu tren.

El tren que nos da vueltas y no avanza,
que lleva tantos años enzarzado

en un reloj de arena que se tumba
rebelde a su función de matar tiempo...

En ese tren, si monto, sé que muero;
si lo dejo escapar, sangro y me extingo...

Hay trenes que  se embisten a sí mismos
en un curioso giro de su vías.

Hay trenes que serán siempre fantasmas;
trenes de vida y muerte a su capricho.